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ENCUENTRO CON GUSTAVO MOSCONA Y MARCELO SALTAL – Director y actor de “El edificio”-  Por Lic. Mariana Wassner

En abril de 2024, a los pocos días de ver El edificio, en el Espacio Tole Tole Teatro, decidimos, desde El Inconsciente, proponer un encuentro con su director y actor. Esta obra aborda de manera conmovedora la vivencia del atentado a la Amia el 18 de julio de 1994. Toca. 

Gustavo Moscona nació en el barrio porteño de Once. Es Dramaturgo y Director de Teatro. Escritor. Doctor en Investigación en Ciencias Sociales (UBA)

Magíster en Cultura y Comunicación Licenciado en Sociología y en Ciencias Políticas (UBA) y Profesor de Historia. Se formó en Dirección y Puesta en escena con José María Muscari, Pompeyo Audivert y David Amitín, entre otros y en Actuación con Virginia Lombardo, Néstor Sabattini, Irina Alonso, por mencionar a algunos. Realizó seminarios dé Dramaturgia con Cecilia Propato y de Escritura con Alberto Laisseca, Pablo Pérez, Fabián Casas, Marcelo Guerrieri, Mariana Enríquez y Maruja Bustamante

Realizó la dramaturgia y dirección de las siguientes obras, entre otras: “El Edificio” (2023-2024) “Soñé con ellas (2022-2023) “La última Receta” (2022-2023) “Aquel séptimo del 79” (2019) “Mudanzas” (2018) “Aquel Rancho deCabo Polonio” (2017 – 2018)

Dirigió teatro comunitario en Virrey del Pino La Matanza entre los años 1995 y 2009 con el grupo “Veladas Paquetas”.

En la Facultad Ciencias Sociales (UBA) durante los años 2007, 2008 y 2009 organizó tres happenings “La Asamblea” “La Beca” y “El Velatorio”. En la Universidad General Sarmiento realizó 2014 la Instalación Teatral “Trelew, la patria fusilada” “Que nadie saquee nuestra memoria” (2015) En el año 2016 presentó en el IMPA la Instalación Teatral “Acerca de los fusilamientos de José León Suarez”.

Presentó la instalación teatral “Cromañón nos pasó a todos”. (2018- 2019) La Instalación fue declarada en diciembre del 2019 de Interés cultural por la legislatura porteña.

Escribió cuatro libros de cuentos: “La primera novia de Luis Miguel” (2013) “El Brujo que traicionó a Boca” (2014) “Esa Toper blanca y otros cuentos (2018) “Mochilas” (2022) Y tres libros de ensayo “Nueve tiros” Ensayos sobre cultura y política en los años 60. Compilador. (2020) “Un coctel explosivo” Ensayos sobre Teatro y Política. (2021) Censura y Represión. Ensayos sobre cultura en los años (1976-1983) Compilador. (2023)

Marcelo Saltar es Actor, Director, Autor, Profesor de Teatro. Se recibe como Profesor de Teatro en el IUNA. Se forma como actor con Jorge Sharry, Laura Yusem, Agustín Alezzo, Emilia Mazer, Alejandro Catalán y Ricardo Bartis. Dramaturgia con Mauricio Kartun e Ignacio Apolo. Canto con Natalia Vicente y Dolores Solá.

Como actor de teatro trabajó, en: Juana, sacrificarás/santificarás a tu hija, de Emilia Mazer; Fuera de juego, de Miguel Fanchovich, con dirección de Gustavo Reverdito; Persona, El desprecio; La noche por fin ha terminado, todas de Galo Ontivero; Vago; Res (o la mirada corrida) – Ciclo Semimontado, en el Teatro Nacional Cervantes -; Un grito sobre una pieza menor, todas de Yoska Lázaro; Un día es un montón de cosas – Premio Germán Rozenmacher 2014 -, de Jimena Aguilar; Tengo un apuro de un siglo – Premio Teatro por la Justicia 2015. Teatro Tadron -, de Román Caracciolo; Poesía de Ricota, de Gabriel Wolf; Heteroflexible, de Florencia Aroldi, con dirección de Diego Rinaldi – Microteatro-; Jabón de Tocador, de F. Aroldi, dirección Guillermo Parodi, entre otras. Actualmente, está actuando el unipersonal que tiene que ver con el atentado a la AMIA: El Edificio, de Gustavo Moscona

Dirigió: Qwertyuiop, de Dalmiro Saénz; Los siameses, de Griselda Gambaro; Dos (un hombre/una mujer), de Miguel Fanchovich; Hotel Roma, de su autoría, y Mundo Aparte (la aventura del hombre), de su autoría.

Premiado como Mejor Actor, por su labor en La cortesía del verdugo, de Fabián Díaz, en el Festival Cine con Riesgo (2014). El cortometraje Bestia Gaucha, de Matías López, que protagoniza premiado como Mejor Corto Ficción por la UNSAM (2019)

Diversas participaciones en programas de televisión y propuestas audiovisuales de distinta índole (largometrajes, cortometrajes, streamings, series web, etc)

Dos libros editados: Liberteatro, fuego y cenizas (narrativa), y Pequeño Poemario Procaz (poesía)

Su obra Barro y Pampa (inédita) galardonada con una Mención Especial en el Concurso Nuestro Teatro, del Teatro Nacional Cervantes (2020)

¿Cómo surge El edificio, con esa potencia que interpela la condición humana, y sin más golpe bajo que la historia misma?

Gustavo Moscona (GM): Soy del barrio de Once. Fui a la escuela 10, “La Gloriosa Quintana”, o sea, me formé en ese Once tan distinto al de ahora. No importaba si no eras judío o judía, me acuerdo que el club Hebraica ponía su pileta a disposición para todos. El atentado fue un antes y un después, en la historia, geografía y vínculos, en pleno Once. Es un cuento que se llama Mochilas, lo presenté en la Feria del Libro Judío y conmovió. Pensé por momentos, leer el cuento en voz alta

Marcelo Saltal (MS): Nosotros nos cruzamos de casualidad, en un teatro.

GM: si, te vendí el libro (risas)

MS: Nos hicimos amigos de verdad a partir de este trabajo, que tiene que ver mucho con la memoria, que pasa por el cuerpo. La violinista de la obra hablaba de que en vez de violín podrían ser voces, pero los violines eran voces sin ser voces.

El tema de las voces es interesante, porque de hecho se escuchan los ruidos de la caída de los escombros cuando fue la explosión.

GM: No quisimos los golpes bajos, y sí pensar en el contexto. Esto fue inmediatamente después del Mundial del 94. Maradona decía “Me cortaron las piernas”, ¿te acordas? Entonces todo quedó como fantasma. A mi.

¿Cómo lo armaron? Dar cuenta de eso, después de casi 30 años y tantos fantasmas. 

MS: Y….Va. Yo leo el libro y me gusta mucho, me impacta y conmueve, me motiva a seguir trabajándolo, porque además Gustavo da espacio y rigor. Al principio ensayábamos en las aulas de la Facultad de Ciencias Sociales, y como actor es un riesgo. Todo eso mueve.

Eso se percibe, el riesgo de lo que se genera. Incluso cuando la obra empieza, a los pocos minutos  vos (a Marcelo), pedís volver a empezar porque te habías “olvidado” y tenías una laguna. Y volvés a empezar.  Si yo pensé que eso era parte del libreto, supongo que otros también. Sobre todo porque lo que está en juego es el tema de la Memoria. Cuando salgo, se lo comento a Gustavo, que me dice “Honestidad brutal de Marcelo”. 

GM: Pensé lo mismo cuando lo mencionaste a la salida del teatro. Forma parte del diálogo profundo que hay con el público, y esta es la experiencia teatral, que logra conmover.

MS: Si, implica mucha responsabilidad, el texto y lo que se transmite. Mucha muerte. ¿Cómo se transmite tanto dolor sin caer en el golpe bajo? Es un trabajo de politicidad que nos pone en un lugar incómodo. Poder volver, insistir con la memoria, transmitir tiene que ver con eso.

Hacer teatro es un acto político entonces.

MS: Exactamente. Hacer teatro es político porque es hacer memoria, sobre todo en este contexto. Tiene que incomodar. Somos teatristas, la ficción sobre estas cosas tiene que ver con esto. No es “qué linda obra” simplemente, sino qué punto me tocó, y le toca al espectador.

Es que cuando nos conmueve tanto, es un hecho  tan cercano y que ha quedado sin Justicia, nos convertimos en testigos, nunca pasivos. 

MS: ser teatristas es también hacer ejercicio de la memoria, porque en épocas de descolectivización e individualismo acérrimo, logramos la idea de comunidad.

GM: Si, una comunión entre lo pasado y lo común, y poder habitar este espacio de teatro. Recordar el pasado como forma de resistencia, y aquí el teatro es crucial.

MS: Permite que, de alguna manera, se junte lo individual y lo social, jerarquizando al teatro como construcción colectiva. 

GM: Porque hacer teatro es también estar atento, escuchar, y no escuchás sólo lo que se dice explícitamente, sino ese clima que flota y percibís. 

El próximo 18 de julio  se cumplen 30 años del atentado a la AMIA. ¿Han pensado en alguna función especial?

GM: Parece mentira, pero nuestra función es acompañar y sostener la Memoria. Vamos a estar en el mismo teatro los viernes 5 y 12 de julio, y estamos pensando en un debate sobre este tema. 

Cerramos el zoom, no el encuentro. Porque todo encuentro es un reencuentro, con los otros, con lo colectivo, con la potencia del arte. Y con la Memoria. 

Conversación sensible, de esas que hacen falta, sobre todo en tiempos tan difíciles. 

Gracias Gustavo Moscona y Marcelo Saltal, por El edificio y todo lo que trajo. 

Aclaración: días después de este encuentro, comentan que El edificio vuelve al Espacio Tole Tole Teatro el 5 y el 12 de julio.

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