
La Bicha podría ser una kiosquera fastidiada por la labor que le tocó encarnar y maltrata a sus clientes; una hormiga con mal gusto; una señora enojada que grita porque su empleada no fue lo suficientemente puntillosa, una hermana envidiosa, una alumna irreverente, pero no, en esta pieza teatral, La Bicha, es una aspiradora. Este artefacto que acompañó la vida de hogar de quienes nacimos en los 90s -aunque por su condición de “moderna” muchos crecimos viendo la clásica levanta polvo- tiene una relación especial con Leticia, una ama de casa de clase media obsesionada por la limpieza y por complacer a su marido, a tal punto de que ambas, el (la) electrodoméstico y Leticia, se unieron en una aparente eternidad irrompible. Necesito que saques de mi cuerpo esta aspiradora, es el pedido urgente de Leticia a una médica retirada. La situación de esta última de marginalidad respecto de la medicina la lleva a vivir una soledad entre nostálgica y desgarradora, siendo la llegada de Leticia un acontecimiento de reencuentro con su deseo.

Este melodrama sci-fi nos posiciona a quienes vivimos en esta sociedad del rendimiento de la que nos habla Byung Chul Hang en una zona en la que nos podemos detener a pensar y a sentir. Leticia ocupa un rol muy interesante: el de querer deshacerse de lo que no la deja ver la belleza de las cosas. En la obra, la médica se muestra como esa piedra preciosa que el velo en los ojos de Leticia -representado por la aspiradora- no le permite apreciar ¿Hay en las tinieblas lugar para los amantes? En palabras de Olga Orozco,
Se necesita sólo tu corazón
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría.
Nada más que un indefenso corazón enamorado.
Si quieren reírse y deleitarse con poesía en el texto, la puesta y les actuantes, vayan a ver La bicha dirigida por Violeta Marquis.

Ficha técnico-artística:
Autoría: Malena Laurent y Sol Zaragozi
Actúan: Malena Laurent y Sol Zaragozi
Vestuario: Malena Laurent
Escenografía: Nazarena Cofferati
Diseño de luces: Rodo Eversdijk
Fotografía: Anabella Sarrias
Colaboración artística: Luna Schapira
Músico: Sebastian Sonenblum
Dirección de movimiento y coreografía: Fioreya
Prensa: Prensópolis
Producción: Antonella Fagetti
Dirección: Violeta Marquis
Agradecimiento: Eugenio Scholnicov
Funciones: Sábados 9, 16, 23 y 30 de Noviembre las 17hs
Sala: Teatro Caras y Caretas 2037 (Sarmiento 2037-CABA)
Entrada general: $14.000 (descuentos a estudiantes y jubilados) por Alternativa.