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EL TRABAJO – Dirección Federico León – Por Sebastian Levin

Una clase de teatro llevada al extremo, la experimentación de los límites ficción-realidad, un análisis sobre las personas que actúan, una meta-reflexión sobre el teatro. Desde el comienzo, el director/profesor nos habla y ya es difuso cuánto hay allí de ficción y cuánto de realidad, si es que pueden separarse así estas categorías. La pregunta sobre las tendencias propias, los patrones de conducta, el salir de la zona de confort y la exigencia están puestos en cuestión: ¿actuar de perro, tirarse a una pileta, no parar de hacer juegos de palabras, usar bastón? ¿Qué hacer frente a lo que nos resulta cómodo, conocido, seguro? ¿Cambiarlo, mantenerlo, interpelarlo? ¿Es posible dejar de ser uno? Los deseos inconscientes, imparables, las ideas de qué es actuar bien, los lugares a los que tiendo ir, mis límites actorales: ¿qué hacer con todo ello? El profesor (el director), se lo pregunta a sus alumnos y sus alumnos se lo preguntan a él. En esa encrucijada habita la obra.

El silencio -algo a lo que es tan difícil darle lugar hoy- es tan protagonista como las pruebas actorales y las preguntas. El arrojo, la entrega, la apertura al trabajo es total; no hay dudas, solo pruebas. En el desafío de ir en contra de sus propias tendencias, ocurre todo: la señora encierra al profesor y se alumbra la cara de forma terrorífica; un actor se hace cargo del dispositivo ficcional, toca un botón frente al público, las luces pasan a ser festivas y comienza a bailar; el profesor/director actúa de perro y lo encierran en una jaula. Las tendencias -los “bastones”- son rotas y al mismo tiempo son puestas en escena: el auto-festejo, los juegos de palabras, las ocurrencias, el terror psicológico, la rigidez, las explicaciones, la complicidad. “El trabajo”, potente, impredecible, disciplinado, es desarmar el automatismo y encontrarse a uno en esa zona nueva de incertidumbre.

La espacialidad y las luces proponen un universo poético en el que el adentro y el afuera, la luz y la oscuridad, funcionan como metáforas. ¿Estamos dentro o fuera de la ficción, de mis patrones de conducta, de mis tendencias?

Inspirada en los talleres que Federico León lleva adelante desde hace 15 años, la obra reflexiona y lleva al límite las posibilidades de la actuación, la experimentación y la búsqueda de transformación.

Viernes, sábados y lunes 20hs, en Zelaya

Ig: @federicoleon.z

Entradas: https://publico.alternativateatral.com/entradas95423-el-trabajo?o=14 

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