
Ingresar a esta sala pequeña, la Osvaldo Pugliese, para acomodarnos en las butacas que cuentan con mesitas, desde allí ver en el escenario a Osmar Núñez, junto a un piano y a Analía Fedra García, que lo tocará, es la primera invitación a suspender por un instante la respiración.
No se trata de un recital de poesía de Federico García Lorca, es una propuesta a recorrer sus caminos, con prosa y poesía, con los colores del pueblo en que vivió, allá en Granada, su vínculo con la naturaleza, hasta convertirse en un hombre de ciudad, estudiante de Filosofía y Letras, con ideas revolucionarias.
Es una suerte de viaje inmersivo, en el que el extraordinario Osmar Nuñez transmite emoción, calidad, sensibilidad las piezas que va recitando, incluso cantando junto a la magnifica directora (y también pianista) Analia Fedra García.
Con una iluminación acorde a las circunstancias, ya Federico habla de Medio pan y un libro, locución que Garcia Lorca brindara al pueblo de Fuente de Vaqueros, en Granada, en 1931. Medio pan es crucial, porque nos viene a mostrar cómo el hombre no vive sólo de pan, sino que plantea la relevancia de la cultura para que un pueblo sea libre.
Así continúa, con el Poema de los lagartos, Los encuentros de un caracol aventurero, y otros.

La selección que García hace de los textos, en colaboración con Núñez, no es azarosa y ingenua, tiene una razón de ser, y está ligada a la conexión entre lo sensible y lo político -en tanto forma de ser y estar en el mundo-.
Esta perspectiva cobra fuerza con el recitado de fragmentos de Mariana Pineda, precisamente aquellos que plantean la libertad de pensamiento, y con su conferencia sobre el teatro. Nos interpela Garcia Lorca/Nuñez: “Para los poetas y dramaturgos, en vez de homenajes yo organizaría ataques y desafíos en los cuales se nos dijera gallardamente y con verdadera saña: ¿A que no tienes el valor de hacer esto? “ . Y continúa:
“El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre.
Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido, histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro”
Así transcurre y discurre Con Federico, con emoción, compromiso ético y elegancia infinitos.
Si hay un homenaje a García Lorca, Núñez y García logran reunir en él a todos los poetas, los verdaderos, los que se manchan – como diría Gabriel Celaya- los que subvierten – como expresa Alejandro Zambra en Poeta chileno.
Espacio de teatro bello, actuación conmovedora. No salimos del mismo modo en que entramos. García Lorca vive, aunque fuera fusilado por el franquismo en 1936, a los 38 años.
¡Viva este teatro!

FICHA TÉCNICA
Textos: Federico García Lorca
Intérprete: Osmar Núñez
Diseño de luces: Marco Pastorino
Asesoramiento artístico: Laura Rovito
Música original: Miguel Ángel Pesce
Acompañamiento Musical: Analía Fedra García
Fotos: Ana María Ferrari
Asistencia de dirección: Tomás Scheifer
Realización objeto cama: Carlos Miguel Sosa
Diseño y realización de vestuario: Candela Mac Lennan
Comunicación visual – CCC: Claudio Medín
Prensa: Natalia Bocca
Dramaturgia y Dirección: Analía Fedra García
Agradecimientos: Ana María Errandonea, José Pesce, Helena Skoropada, Ricardo García.
