Hay una voracidad característica de nuestra época: la necesidad de hacer visible todo, de iluminar cada rincón, de producir un saber que se presente sin demora, sin el peso del tiempo. Una transparencia prometida que paradójicamente empobrece la percepción — la pantalla aplana, el brillo reemplaza la textura, la inmediatez borra la profundidad. KIKIN se … Sigue leyendo