
Con un ritmo y dinamismo impresionantes, “Pivote” construye una multiplicidad de narrativas que se superponen e interrelacionan y juega con el formato teatral, creando un montaje paralelo en un tejido de sentidos que se expande en cada escena. La narrativa no avanza con una lógica lineal, sino que se interconectan sus múltiples narrativas, en cuyo interior está lo arbitrario. La lógica de la no lógica genera una gracia impensable, el humor de lo inimaginable.
Las actuaciones no son exageradas ni tampoco buscan ser naturalistas, sino que habitan en un realismo corrido hacia lo extraño, que tiñe todo de un tono casi delirante, pero se mantiene en el límite: existe entre lo insólito y lo natural. Así, hay una constante ruptura de la expectativa, de lo esperado, logrando la sorpresa y el encantamiento en el espectador. Lo inesperado es el abono de la obra.
En una escena, por ejemplo, luego de que varios personajes entren a una casa diciendo “qué linda casa”, el propio “director” de la obra entra con mucho dramatismo a la casa, todos lo miran, el espectador espera que diga algo grave, terrible, y cuando la tensión está al límite, el “director” dice “qué linda casa” (al igual que los otros personajes), aflojando inmediatamente la tensión. El juego con la expectativa del espectador y con lo esperable es constante y logra que el público quede hipnotizado, preguntándose qué pasará a continuación.
Por su llamativo montaje, mientras ocurre una escena, al lado puede haber otra solo que en un “tiempo muerto” en el que los personajes no hablan. Así, la obra logra que los parlamentos de una escena sean completados por otra escena que entonces se activa, generando un diálogo múltiple, una interrelación imaginaria solo creada por el montaje. Sin necesidad de elementos reales para construir un espacio y un mundo, la obra consigue activar la imaginación del espectador en cuestión de segundos. Con muy poco, logra mucho. Solo con los cuerpos, ocurre el hecho teatral.

Por momentos, todos los cuerpos son uno y se mueven al mismo tiempo, en gloriosas coreografías, híper sincronizadas y precisas. Las composiciones corporales generan imágenes graciosas e impresionantes. Los cuerpos, de pronto, se pausan y la atención de los personajes y espectadores se posa sobre un solo personaje que habla. La atención es dirigida y re-dirigida constantemente hacia donde la obra lleve, lo cual es siempre hacia un lugar impensado.
Escrita y dirigida por el joven Benicio Chendo y con funciones en Teatro El Extranjero, “Pivote”, a través del humor delirante de lo imprevisto, sorprende y se permite viajar hacia lugares inesperados, generando con los cuerpos imágenes impactantes y logrando contar muchas historias -que, al final, son la misma- con un ritmo espectacular.
Sábados 22:30hs en Teatro El Extranjero – Valentín Gómez 3378
Entradas: https://publico.alternativateatral.com/entradas96794-pivote?o=14