Hay partidos que no terminan cuando el árbitro marca el final. Un partido lleva a Malvinas. Malvinas lleva a la bandera. La bandera lleva al deseo. El deseo lleva a Messi. Messi lleva a Bangladesh. Bangladesh lleva al lenguaje. Continúan en una plaza de Madrid colmada de argentinos, en una calle de Río de Janeiro … Sigue leyendo