
Breve Reseña de una noche teatral
Revisando entre distintas obras que llegan para ver a los corresponsales de la revista El Inconsciente encuentro esta interesante propuesta basada en mi querida Hamlet de Shakespeare, una nueva puesta del clásico pienso, con un actor que interpreta todos los personajes, que ineludiblemente refiere al inspirador Pompeyo Audivert en su ya canónica Habitación Macbeth que inaugura una forma de hacer teatro en nuestras latitudes.
Veo que es en el Teatro del pueblo, a las 21:30 de los sábados. Un horario excelente para salir de la rutina, del tedio y del aburrimiento, después de una temporada entera de días grises. Mi predilección por Hamlet es cada vez más consciente por el tema que trata: los fantasmas que acosan a los vivos clamando por el lugar que tiene que ocupar su nombre en la memoria. Es el fantasma del padre el que perturba al príncipe y lo mueve a la acción para clarificar la verdad acerca de las circunstancias de su muerte.

La pluma de la escritora cala con belleza y justeza en ciertos puntos que Shakespeare deja como metáforas o alegorías. El veneno que entra por el oído del Rey, los peores venenos entran por los oídos. Así, la dramaturgia se instala y reinterpreta distintas zonas del texto que aún quedan por explorar y multiplicar en términos de sentido.
El cuerpo vital del actor corre y recorre los personajes. Entre otras líneas lúcidas sostiene a manera de declaración poética de principios “el teatro será mi espejo y mi cuchillo”. Frase que condensa el lugar de lo teatral en la construcción especular de sí mismo, como a su vez un arma para resistir las afrontas y la crueldad del mundo. Y justamente a través de Hamlet, un hito en la búsqueda del ser, la autenticidad, la invención de una interioridad psíquica y la búsqueda extrema en la justicia simbólica.
Con alegría y diversión lúdica nos trae esta vieja tragedia, resaltando el valor del teatro como un juego que interviene en la identidad y propone una manera de habitar el tiempo y de generar sentido. El despliegue del cuerpo vivo del actor ante nosotros transpira su deseo por contar una historia. Recuerdo con una sonrisa la alegría en sus ojos. Convierte al teatro en un bello juego sin por eso perder la densidad del sentido del drama.

Agradezco al actor, a la directora, a la escritora y al teatro del pueblo por esta sencilla y elaborada puesta, con armas nobles, labradas artesanalmente que logran generar una bella velada teatral.
FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA