TEATRO

SPAM de Rafael Spregelburd – Por Dra. Raquel Tesone

SPAM

Dramaturgia, actuación y dirección general:

Rafael Spregelburd|

Actuación y Dirección musical: Zypce

Spregelburd 3

Fotos: Carlos Furman / Paula Peralta /Hernán Corera / Jorge Pogorelsky


No sabe quién es, ni cómo se llama, ni en qué tiempo vive. Una máquina sopladora voló los días del metálico calendario y ni siquiera sabe cómo ordenarlos. Lo único que parece que puede ordenar es su cama. Está solo. En Malta, en el hotel Il Caravaggio de La Valeta, allí a donde el pintor Caravaggio huyó por asesinar a un hombre en Italia. ¿Será un criminal o un loco que perdió la memoria? –se pregunta. Sin valijas, con una laptop y algunas cajas de muñecas, vestido con un smoking deslucido y raído que se nota que no le pertenece, la única señal cierta parece ser el libro El extranjero que tiene en sus manos. ¿Será la encarnación de Meursault salido del libro de Camus? ‒me pregunto con curiosidad. Y de pronto, aparece un spam: «Agrande su pene». ¿O será un hombre convertido en spam, tal como el personaje de La metamorfosis de Kafka se transformó en insecto?

0219 Spam de Rafael Spregelburd Foto Carlos Furman 0345 Spam Rafael Spegelburd Foto Carlos Furman prensa

No, por su pasaporte se sabe que no es un personaje de ficción: se llama Mario Monti. Se googlea para saber quién es y aparece el Primer Ministro de Italia. «Quizás, algún día tendremos que buscarnos en Google para saber quiénes somos…», me digo, y mientras trato de tolerar la intriga, imagino que podríamos terminar siendo como insectos cibernéticos alojados y enredados en las redes sociales. Monti está solo, pero habla y parece dirigirse a alguien, al mundo, a sí mismo, o a la nada misma. Pero algo es certero, su discurso logra interpelarnos, cuestionarnos, y golpearnos. Podemos pasar del llanto a llegar a reírnos de nosotros mismos y de los spams que nos invaden con la panacea para todo los males que nos induce el mercado: agrandamientos de pene y más slogans. Aparecen los mails de una tal Cassandra que lo conduce a poder llegar a conocerse. Gracias a ella se entera que es profesor universitario, lingüista y que Cassandra es su alumna. Nos da cátedra sobre la lengua de un pueblo semita, la eblaíta, la más rica en la historia de las lenguas que tuvieron un diccionario escrito en la arena. A través del eblaíta, aprehendemos algo de lo maravilloso de la humanidad y, al mismo tiempo, de su poder de aniquilación sobre aquello que construye. Esta cultura que hacía el amor con las palabras fue destruida por otras culturas que le hicieron la guerra. Monti desarrolla otro trabajo de arqueología pero a través del historial de su PC, con el fin de comenzar a reconstruir su vida, a re-conocerse. ¿Es que nuestra vida estará en el futuro condensada en un archivo de computadora?, me pregunto mientras estoy como amurada a mi butaca y me siento una espectadora activa.

Spregelburd 5 Spregelburd-Zypce 1

Día por día, Monti arma de manera arbitraria en el tiempo –y como si fuera un rompecabezas– la serie de acontecimientos caóticos que lo llevaron hasta Malta. El tema del tiempo es central tanto como la soledad y el vacío, donde el tiempo se llena de spams y donde el aburrimiento lo lleva a responder un mail de una delincuente de Kuala Lumpur. A partir de esto, Monti se encuentra envuelto en transferencias bancarias y compras virtuales por PayPal. Y todo su pensamiento nos lleva a simbolizar los efectos del capitalismo, tal como el consumo compulsivo de «basura» (libros raros, objetos inútiles, tecnología china…). La psicosis de la crisis europea vivida como el Apocalipsis y la recreación del cuadro La decapitación de San Juan Bautista de Caravaggio, caricaturizada por los empleados de un supermercado chino, aluden de manera creativa a la paranoia social que engendra y aprovecha el capitalismo. El naufragio del crucero Concordia mezclado con las noticias sobre la venta de muñecas puteadoras y sospechosas de fines terroristas, escenifican de manera hilarante la manipulación de las mentalidades a través de los medios de comunicación. Y por supuesto, más spams que siguen cayendo en la bandeja de «correo no deseado» dando a conocer nuevas técnicas para el alargamiento de penes.

Este conjunto de situaciones y escenas desopilantes y satíricas parodian con inteligencia nuestras prácticas sociales contemporáneas y el alienante uso de la tecnología. Monti está solo, se pregunta quién es y canta un rap sobre la basura remixado con música pop en inglés. Su contacto con el mundo está en la pantalla de su computadora y tiene nombre: Cassandra. «Ella sabe quién soy», se dice Monti. Parecería que ella es esa mirada del otro que, pese a sostenerse en la virtualidad de los mails y del Skype, a Monti le refleja quién es en verdad. Pero tal parece que las relaciones y el amor también pertenecen a un mundo virtual. Así que la presencia de Cassandra puede desaparecer con un solo clic. Monti sin ese otro virtual queda «sin conexión», hablando solo y acompañado con su ausencia. A su vez Cassandra, como buena histérica, lo frustra cuando logra seducirlo “eliminándolo” de su universo virtual. Ese universo reproduce el mundo real, donde los vínculos parecen ser spams descartables que, al igual que las palabras, quedan desprovistas de sentido. En la espera de las palabras o de un mensaje de Cassandra, Monti queda en la más terrible desolación.

Las escenas disparatadas y con sentido del humor sobre las traducciones del Google Translator y el diálogo con delay que mantiene con Cassandra hacen alusión a lo que Lacan señala como la esencia de la comunicación: el malentendido. Parecería que, navegando por Internet como si nos arrastrara un río, algún día llegaremos a buen puerto y allí se iluminará nuestra comprensión del mundo. Spregelburd con su carismático, intenso y conmovedor personaje realiza una interpretación impresionante por su profundidad y agudeza. El guión es de una extraordinaria lucidez y desborda de poesía y además, coordina en cada detalle su texto con la música excelsa de Zpyce. Ambos utilizan innumerables recursos informáticos y tecnológicos, como efectos de sonido electrónico, proyección de videos en vivo, micrófonos dentro de una pecera con agua y copas para producir diversos sonidos y demás elementos a los que les otorga una absoluta teatralidad. Y lo interesante es que, para representar la soledad de este personaje en un mundo virtual, se recurre en la puesta al uso artístico de la tecnología, demostrando que esa misma tecnología puede ser una herramienta al servicio del poder para modelar nuestra subjetividad, pero puede ser convertida y utilizada, como en este caso, para denunciar al poder a través del arte. Una obra que pone en escena la filosofía de Foucault y de Nietzsche, ya que enfrenta al poder sin sustraerse del poder ni de la voluntad de poder, haciendo uso del dispositivo teatral sacudiendo al espectador y proponiendo una línea de fuga por donde repensar el mundo que vivimos.

Spam es una obra de total vanguardia teatral, en cuanto a su dimensión crítica sobre la incomunicación en la que podemos quedar todos sumidos dentro de una aparente comunicación virtual y condenándonos a la soledad si no hacemos un buen uso de estas herramientas.  Es una obra teatral revulsiva y revolucionaria en tanto es una puesta en cuestionamiento del mundo contemporáneo y de todo lo establecido socialmente. Nos enorgullece contar con artistas multidimensionales de trayectoria internacional como Spregelburd que ‒siendo valorados y reconocidos en el exterior‒ siguen apostando a su país con propuestas como Spam que son tan necesarias para pensarnos.

Gracias Rafael por regalarnos este magnífico espectáculo que nos interpela a todos y nos recuerda que, al igual que Monti, nos vendría muy bien llegar a preguntarnos: ¿en qué mundo vivimos? ¿Quiénes somos?, ¿quiénes fuimos? ¿En qué nos estamos convirtiendo?

SPAM-217 en 300 dpi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .